Incertidumbre en el Chaco por el futuro del Programa de Cardiopatías Congénitas

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CARDIOPATIA

La decisión del gobierno nacional de avanzar con cambios en el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) generó preocupación e incertidumbre en el ámbito sanitario del Chaco, especialmente entre los equipos que trabajan con niños y niñas que padecen malformaciones cardíacas.

Aunque desde el Hospital Pediátrico de Resistencia llevaron tranquilidad respecto de la capacidad local para continuar atendiendo la demanda, especialistas y ex funcionarios advierten sobre los riesgos de debilitar una red federal que durante más de 15 años permitió salvar miles de vidas.

MIRADA LOCAL

En los últimos días, la desvinculación del equipo médico nacional que coordinaba el programa encendió las alarmas en todo el país. En el Chaco, la noticia fue seguida con atención por los profesionales del Hospital Pediátrico de Resistencia, uno de los centros de referencia en la atención infantil. Fuentes de la institución consultadas por NORTE remarcaron que el hospital cuenta con equipos capacitados para responder a la demanda local.

«Hoy el hospital tiene capacidad profesional y técnica para atender muchos de los casos que se presentan en la provincia», señalaron. No obstante, aclararon que el PNCC cumple un rol clave en la coordinación federal, especialmente para definir derivaciones a centros de mayor complejidad cuando el cuadro clínico lo requería. «La incertidumbre pasa más por cómo se va a organizar esa red a nivel nacional que por la capacidad puntual del hospital», explicaron.

CÓMO FUNCIONA

El funcionamiento del programa era simple pero decisivo: ante la detección de una cardiopatía —muchas veces en las primeras horas de vida—, los equipos provinciales notificaban el caso al PNCC. A partir de allí, un grupo de especialistas evaluaba la complejidad y definía si el paciente podía resolverse localmente, derivarse a un centro regional o ser trasladado a hospitales de alta complejidad como el Hospital Garrahan. Esa lógica evita demoras, traslados innecesarios y la saturación de los grandes hospitales nacionales.

Desde el Servicio de Cardiología del Pediátrico consideraron que, a priori, los cambios anunciados se limitan a una reorganización en los niveles de conducción. «Lo que va a modificarse son las autoridades y la metodología de decisión de las derivaciones, que pasarán a resolverse a través de otros médicos», señalaron. A la vez, insistieron en llevar tranquilidad a las familias.

RETROCESO RIESGOSO

Sobre este punto hizo hincapié el exministro de Salud del Chaco, Luis Zapico, quien recordó que el PNCC fue una herramienta central para reducir desigualdades sanitarias entre provincias. «El valor del programa no estaba solo en las cirugías, sino en la organización inteligente de los recursos», explicó.

Según Zapico, la red permitía que patologías de baja y mediana complejidad se resolvieran en el interior, reservando los centros nacionales para los casos más graves. «Si esa coordinación se debilita, el riesgo es volver a un sistema caótico, donde todo se deriva a Buenos Aires y los tiempos juegan en contra del paciente», advirtió.

EXPECTATIVAS

En el ámbito local, la expectativa está puesta en cómo se redefinirá el esquema nacional y qué rol tendrán las provincias en ese nuevo escenario. Mientras tanto, la comunidad médica y sanitaria sigue de cerca las definiciones del Ministerio de Salud, consciente de que, en este caso, las decisiones administrativas podrían tener impacto directo sobre la vida de niños y niñas.

Un programa federal con resultados comprobados

El Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) fue creado en 2008 con el objetivo de garantizar el acceso equitativo a diagnóstico, tratamiento y cirugías cardíacas de alta complejidad para bebés y niños de todo el país, independientemente de su lugar de nacimiento.

El programa se avaló por ley en 2023, a pesar de la negativa del bloque de La Libertad Avanza en el Congreso.

A lo largo de su trayectoria, articuló una red de 15 centros categorizados por niveles de complejidad, coordinados en tiempo real a través del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SIISA). Cada año, el PNCC recibía notificaciones de unos 4.000 recién nacidos con cardiopatías congénitas —cerca del 50% requería cirugía— y coordinaba alrededor de 800 intervenciones quirúrgicas, con tasas de sobrevida cercanas al 95%.

 

*FUENTE: NORTE

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