Macri defendió su gestión y condenó la herencia de la corrupción K

“¡Viva la Patria! ¡Viva el amor! ¡Viva la Patria y el amor!”, levantó la voz Mauricio Macri para darle un cierre enérgico a su discurso por el Bicentenario de la Declaración de la Independencia, con la Casa Histórica de fondo. Quedó en silencio unos segundos y volvió a gritar: “¡Gracias Argentina! ¡Fuerza! Fuerza!”. Unos minutos antes el esfuerzo lo había hecho para presentar puntos positivos de su Gobierno. Ya habían pasado las referencias históricas, el pedido a todos los argentinos a “asumir el rol de ser independientes”, a los jueces “terminar con la impunidad”, la apelación a la herencia y la corrupción de la gestión anterior y la defensa de las “decisiones duras” como el aumento de tarifas. Esta vez el Presidente a su vez buscó mostrar que asoman los primeros resultados de su administración, luego de los corcoveos sobre la recuperación esperada en este segundo semestre.

Macri aseguró que las inversiones “empiezan a llegar”, que “los empleos se empiezan a generar”, que el Gobierno “ya está bajando la inflación” y trazó un panorama optimista de su paso por Alemania. “Era impresionante el desborde de interés hacia la Argentina”, enfatizó el jefe de Estado. “Y lo mismo le pasó a la vicepresidenta cuando viajó a Corea y a Japón, y lo mismo pasa en China y en Italia y en Francia y en Estados Unidos”. El nivel de inversiones menor al esperado fue uno de los motivos de la demora en la recuperación de la economía que el Gobierno anunciaba para estos meses y luego moderó las expectativas.

“Les quiero decir que vamos por el camino correcto, que cada día estoy más convencido que vamos rumbo a un futuro increíble y que ya estamos bajando la inflación”, dijo Macri en otro tramo de su discurso, esta vez con menores alusiones a la “herencia”: “Siete meses es nada respecto a los 200 años y nada a los 200 años que vendrán, pero en estos siete meses hemos aprendido a escucharnos más, a dialogar más y emprendido el camino del progreso”.

Macri dio el discurso al mediodía, luego de los actos de celebración que arrancaron con el izamiento de la bandera en la plaza Independencia, el Tedeum en la Catedral, una ofrenda floral a los congresales de 1816 y la firma del “Acta acuerdo 200 años de Independencia” con los gobernadores. Lo escucharon el rey emérito español Juan Carlos I, el vicepresidente uruguayo Raúl Sendic, su par boliviano Alvaro García Linera y representantes de otros países; todos los mandatarios provinciales salvo Alicia Kirchner, Adolfo Rodríguez Saá -San Luis fue la única que no firmó el acta, porque no envió a su vice- y Mario Das Neves, por cuestiones de salud; la plana mayor del Gobierno y casi todo el gabinete, excepto unos pocos ministros cuya ausencia más saliente fue la de Juan José Aranguren, titular de Energía, en pleno conflicto judicial por el freno de la Cámara Federal de La Plata a los aumentos de gas y la expectativa de los funcionarios por una señal favorable de la Corte Suprema.

Macri se metió de lleno en ese tema espinoso, al punto que sorprendió incluso a algunos ministros que no esperaban que lo tocara: insistió en que “no existía” alternativa para evitar los ajustes y pidió “consumir la menor cantidad de energía posible”. El Gobierno prepara anuncios para reconsiderar el esquema tarifario (ver aparte). El otro tramo en el que el Presidente bajó línea y generó controversias fue al referirse a “nuestros queridos trabajadores” y ponderar “la cultura del esfuerzo”, con un reclamo a los sindicatos: “Tenemos que alejarnos de lo que pasó en los últimos tiempos, que creció el ausentismo, las licencias, las jornadas horarias reducidas. Cada vez que un gremio consigue reducir una jornada horaria, todos los demás argentinos lo estamos asumiendo como parte de un costo y no está bien”.

Sobre el Gobierno anterior, Macri esta vez dedicó menos tiempo y aludió al destape explícito de casos de corrupción que involucraron a ex funcionarios y empresarios kirchneristas. “Todas las transiciones son difíciles, pero este punto de partida es especialmente difícil porque encontramos un país y un Estado realmente muy castigado por la mentira y la corrupción, que nos sigue irritando todas la semanas”, otra vez se dio pie el Presidente para arrancar con la justificación de las medidas “que me dolieron y me siguen doliendo, porque sé que a muchos argentinos les está costando”.

Como anteanoche en Humahuaca -varios conceptos se repitieron-, Macri comparó la “angustia” de los próceres que declararon la Independencia con el momento actual y pidió “asumir ser independientes” a los ciudadanos. En ese momento llamó “querido rey” a Juan Carlos I: “Deberían tener la angustia de tomar la decisión, querido rey, de separarse de España. Porque nunca es fácil asumir ser independientes. Eso conlleva una responsabilidad y no se agota en el país o el Estado. Es cada ciudadano, cada uno asumiendo ese rol. No le podemos echar la culpa a nadie de lo que suceda”.

Macri saludó y luego fue el tiempo del almuerzo -empanadas, carbonada y paella- en uno de los patios de la Casa Histórica. La celebración transcurrió en un clima protocolar, con la buena parte de la plaza Indendencia vacía. Algunos grupos con banderitas argentinas gritaban cada tanto “Sí, se puede”. Recién con el desfile cívico militar hubo mayor convocatoria. Otro contraste con las fiestas populares que armaba el kirchnerismo.

FUENTE: Clarín

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