El departamento Güemes cierra la campaña algodonera 2020 con balances muy positivos en rendimiento y calidad

La campaña algodonera 2020 se cierra con balances positivos en cuanto a rendimientos y calidad, pero con un promedio final en el precio que no estuvo a la altura de las expectativas que se habían generado al principio de la cosecha.

Según datos obtenidos por NORTE, en el departamento General Güemes se sembraron alrededor de 9.500 hectáreas de algodón en la campaña 2020, con una situación climática que favoreció a los rendimientos y calidad. Sin embargo, los precios terminaron por debajo de lo que se habían generado durante los primeros días de la campaña hacia fines de febrero del presente año.

En lo que respecta a la zona agrícola de Castelli, la Cooperativa General Güemes alcanzó a desmotar un total de 6 mil toneladas de algodón, de las cuales 4.500 pertenecen a su masa societaria y 1.500 pertenecen a terceros que este año contrataron los servicios de desmote de la entidad.

Al respecto, el Ingeniero Daniel Pértile, Técnico de la cooperativa, analizó “que los rendimientos fueron buenísimos”, aunque lamentó que “nos perjudicó la caída de precio, especialmente a quienes vendieron en los primeros días un algodón de buena calidad, ve que hubo una fuerte caída de precio, mientras que la calidad siempre fue la misma”.
Con respecto a las condiciones climáticas, Pértile sostuvo que “fuimos favorecidos por el factor climático porque no tuvimos grandes precipitaciones ni temporales, aunque la realidad es que esa situación complicó a otros rubros de la producción como la ganadería, pero para el algodón fue muy favorable ya que la calidad fue excelente y los rendimientos se vieron beneficiados”, explicó.

El ingeniero Daniel Pértile, técnico de la Cooperativa General Güemes de Castelli, analizó la campaña 2020 y destacó la calidad y el rendimiento del algodón, aunque lamentó que los precios no se mantuvieron como al principio

Con casi el 99 por ciento de la cosecha desmotada, el Ingeniero Pértile observa un panorama optimista para la próxima temporada al sostener que “el productor quedó entusiasmado con ese primer precio que rondaba entre los 21 mil y 23 mil pesos la tonelada ya que para ellos era ese el valor real”, aunque lamentó la caída de alrededor del 40 por ciento del precio a lo largo de casi toda la cosecha.

PRECIOS, CALIDAD Y RENDIMIENTO
Según los balances, la calidad de la producción algodonera fue muy buena y los precios marcaron al principio de la temporada una gran expectativa en el sector, alcanzando techos de 23 mil pesos la tonelada en el mercado.

Sin embargo, a los pocos días sufrió una importante devaluación de la fibra que la posicionó entre los 14 mil y 15 mil pesos la tonelada, precio que se mantuvo hasta el cierre de la campaña.

El factor que terminó favoreciendo a los productores fue el rendimiento que tuvo un promedio de 1.800 kilos por hectárea, con picos máximos de hasta 2.500 kilos en algunos campos, y pisos que rondaron los 1.500 según un relavamiento realizado por la Cooperativa entre sus socios.
Ese mismo estudio indica que un productor tuvo en promedio un costo operativo de producción de alrededor de 15 mil pesos por hectárea, lo que implica que con 1.100 kilos de algodón pudo cubrir esos gastos y el resto le significó una ganancia neta.

De esta manera, si bien el precio sufrió esa brusca caída, los buenos rendimientos de los campos le permitieron al productor tener un margen de ganancia promedio de 10 mil pesos por hectárea de acuerdo con estimaciones que se realizan al cierre de la campaña.

El denominado “oro blanco” volvió a su plenitud en el departamento Güemes con bueno rendimientos y calidad, aunque los precios no acompañaron, el balance es alentador para el futuro

DESTINO ARGENTINA
Este año el destino de la fibra de algodón fue el mercado interno, en medio de una fuerte caída de la actividad comercial e industrial dentro de la cadena algodonera. La emergencia sanitaria por la pandemia COVID-19 afectó a todo el circuito de comercialización y la cooperativa también sintió ese impacto. “La pandemia devaluó todo y es todo muy lento, el mercado interno está deprimido y esta fibra va a parar la confección de hilo. Pero a la vez el hilandero le vende poco al que confecciona tela, y este rubro vende poco a las fábricas de ropa ya que el consumidor final dejó de comprar prendas de vestir por la situación actual”, describió Pértile.

• La desmotadora procesó alrededor de 6 mil toneladas de algodón a lo largo de la campaña, de las cuales 4.500 pertenecen a sus socios y otras 1.500 son terceros que contrataron el servicio de desmote.

Por otro lado, destacó la importancia de la utilización de la semilla de algodón para la alimentación de los animales que benefició a los productores ganaderos de la región. Según detalló, se vendieron 4 mil toneladas de semillas para forraje a lo largo de la campaña, mientras que unas 130 toneladas fueron destinadas como semillero para la próxima campaña, previo tratamiento.

En síntesis, el algodón volvió a mover gran parte de la economía regional y para los productores seguirá siendo una actividad que despierta esperanzas para el progreso y desarrollo. Los datos son alentadores y muchos ya están planificando la próxima campaña que se avecina.

TEXTO José María Cuellar – Diario Norte

FOTOS: José María Cuellar – Facebook Chaco Impenetrable 

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