Messi tuvo su noche perfecta en el reencuentro de la selección con su gente

Argentina goleó 3 a 0 con tres tantos de “La Pulga”. El público se mostró eufórico en el regreso a las canchas después de más de un año.

La Selección Argentina se vistió con sus mejores galas para la ocasión. En el primer partido con público desde el inicio de la pandemia de coronavirus, en el primer duelo de la ’Albiceleste’ tras conquistas la Copa América, Argentina goleó 3-0 a Bolivia, con tres conquistas de Lionel Messi, en una nueva fecha de las Eliminatorias, camino a Qatar 2022.

Tamaño combo emotivo llevó a Argentina a mostrarse voraz y ansioso en los primeros compases del encuentro. Intenso y vehemente a la hora de presionar y a veces algo arrebatado en la finalización, buscando más por afuera que asociaciones por dentro, el fuerte en la victoria frente a Venezuela.

Así, maniató a su rival que, con una disposición de cinco defensores, intentó cubrir el césped a lo ancho. Y raspó cuando se vio en situación complicada. Pero, así y todo, reinó el perfume de que, en cuanto la Selección pudiera encontrar una grieta, iba a gritar.

 

Buenos Aires, 9. Lionel Messi ya sacó su remate para abrir el camino de la goleada de Argentina sobre Bolivia.

 

Y sucedió a los 13 minutos, cuando Paredes cortó y cedió para Messi, quien se despojó de su marcador con un caño y definió con un remate sutil, tomando a Lampe saliendo del arco.

Fue una conquista especial para el capitán, de 34 años: se convirtió en el máximo anotador de las selecciones sudamericanas, superando ni más ni menos que a Pelé. Argentina no aflojó. Siguió buscando, sin relajarse por la ventaja.

A los 26 minutos, volvió a gritar, pero la acción quedó anulada por fuera de juego. Con paciencia e inteligencia, la ‘Albiceleste’ dejó a Di María como extremo, quien soltó un centro de revés y de zurda, que encontró a un Lautaro Martínez oportuno, pero en offside.

 

Buenos Aires, 9. Ángel Di María fue uno de los más ovacionados. El jugador del PSG tuvo un gran partido.

 

De todos modos, significó un síntoma del apetito de los dirigidos por Scaloni. A los 38, una corrida eléctrica de la Pulga derivó en una cesión exacta para Lautaro, quien de frente al arco definió apenas desviado.

Y a los 42, una hermosa combinación entre fideo y Messi terminó con un remate combado del ex Barcelona que mereció ser gol. Bolivia, por su parte, solo contabilizó una chance clara en toda la primera parte: Henry Vaca capitalizó un mal pase de De Paul, pero su tiro se marchó por encima del travesaño.

En la segunda parte, el conjunto del Altiplano intentó crecer desde un trato prolijo, aunque cansino, de la pelota. A Argentina, por momentos, la traicionó el vértigo, la certeza de sentirse superior y el deseo de definir el pleito en velocidad. Tanto fue así que Messi les pidió a sus compañeros volver a construir desde la asociación. Y a los 18 del complemento, el camino que marcó el capitán dio sus frutos.

 

 

El 10 recibió de Acuña, armó una doble pared con Lautaro Martínez, lo favoreció un rebote, y resolvió para marcar el 2-0. Allí, ya no compartió la marca con Pelé: se la quedó en soledad.

El ingreso de Joaquín Correa le sumó cambio de ritmo y vivacidad a la ofensiva: dos veces estuvo a punto de convertir.

El epílogo fue un vendaval argentino, que derivó en el triplete de la Pulga, luego de un remate de Paredes, a los 42 minutos.

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