Sequía en el Chaco: las lluvias de octubre vendrían con buenas noticias

Una perspectiva a tres meses indica que para el inicio de ese mes de precipitaciones, en el oeste de la provincia se revertía la dura situación actual.  Desde junio de 2019 que toda la región sur de Sudamérica viene sufriendo una prolongada sequía con lluvias muy por debajo de los registros normales, con los impactos ambientales, económicos y sociales que eso genera.

Este fenómeno climático se acentuó en 2020 y continúa hasta hoy, situación que pone expectante a la producción chaqueña que necesita recuperar el suelo húmedo, a las poblaciones ribereñas que se valen de la pesca, y al comercio fluvial en torno a la hidrovía.

Hugo Rohrmann es ingeniero en Recursos Hídricos, y voz necesaria para el análisis climático de la región.

Para brindar una perspectiva a tres meses, NORTE consultó al ingeniero en Recursos Hídricos Hugo Rohrmann, experto con amplia trayectoria en el análisis climático, quien para dar sus previsiones señaló en primer lugar que hay que tener en cuenta los datos históricos y las propiedades climáticas de nuestra región.

En líneas generales, Rohrmann indicó que la provincia, como corazón de la amplia región chaqueña, tiene un sello propio en cuanto a las precipitaciones, que es la alta variabilidad de las mismas.

“Si hay algo que caracteriza al Chaco es que tiene variabilidades muy grandes y no hay previsión año a año de que se van a ir repitiendo las lluvias”, remarcó el ingeniero, agregando que “podemos pasar de la mitad de las lluvias normales al doble” y pueden suceder años muy secos, muy húmedos o años normales. “Ese es el sello de nuestra región, es mucho más difícil pronosticar en este sentido”, dijo.

“NO ESTAMOS EN SEQUÍA EXTREMA”

Para Rohrmann, las perspectivas a tres meses hacia adelante tiene aspectos positivos para revertir la situación de sequía, la cual aseguró que no es de las peores que ha sufrido nuestra provincia.

Al respecto, señaló que el Servicio Meteorológico Nacional dice que las precipitaciones de este trimestre van a ser deficitarias para la región litoral, pero para el centro y oeste del Chaco las previsiones son normales, lo cual es una muy buena noticia porque en el oeste provincial llueve menos.

Orillas del Río Paraguay, en la ciudad paraguaya de Lambaré.

“Octubre es el mes de inicio de temporadas de lluvias, y si las perspectivas dicen que van a haber lluvias normales, es una muy buena señal para este periodo”, sostuvo el experto.

Además, Rohrmann remarcó que en Brasil está pasando algo parecido. En la Cuenca del Amazonas se están dando lluvias muy por encima de lo normal, pero en la región central y hacia el océano Atlántico, por la zona de San Pablo y Río de Janeiro, empiezan a aparecer probabilidades de lluvias normales o por encima de lo normal, “y eso es un cambio a todo lo que veníamos viendo durante este año, y es una posibilidad de normalización de las precipitaciones”, afirmó.

Fenómeno cíclico sin relación directa con La Niña

La actual situación de sequía no es de las más extremas que sufrió la provincia, según Rohrmann.

Para Rohrmann, el fenómeno de La Niña está menos relacionado con lo que sucede en la región, y señaló como ejemplo la bajante actual del río Paraná, que empezó en los últimos meses de 2019 y se prolonga hasta hoy, ya prácticamente dos años. El fenómeno de La Niña, que en líneas generales se trata de una condición climática de menos lluvias, empezó el año pasado, seis meses después de que la bajante ya estaba instalada en el Paraná.

“Se agregó un factor extra, pero no es el motivo principal de la sequía, hay muchos otros factores”, sostuvo el ingeniero, añadiendo que “ya en marzo de este año La Niña se terminó”. “Está claro que La Niña no es un factor determinante pero puede generar distorsiones, no hay una relación directa”, sentenció Rohrmann, explicando que “esta sequía es cíclica, son ciclos que se van repitiendo”.

“Tanto la sequía del año pasado como la que está transcurriendo no fueron las más extremas. Hubo años en que las lluvias fueron bastante inferiores”, sostuvo el ingeniero. Al finalizar, el experto mencionó que la región centro y sudoeste de la provincia no sufrió sequía en los dos años anteriores, con lo cual se reafirma la condición de alta variabilidad de las precipitaciones tanto en el tiempo como en el espacio.

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