UNA SEMANA DE MANIFESTACIONES EN MIRAFLORES QUE OCASIONARON IMPORTANTES CAMBIOS INSTITUCIONALES

Numerosas manifestaciones encabezadas por distintos sectores de la comunidad de Miraflores concluyeron con importantes cambios institucionales que marcan una semana histórica para la localidad.

La realidad indica que los conflictos sociales se vienen acumulando desde hace muchos meses con la polémica por la ocupación de tierras de la reserva aborigen, lo que provocó una fractura social muy marcada. Además, una sucesión de hechos de inseguridad e incluso algunas confrontaciones surgidas por el complejo conflicto de las tierras con denuncias cruzadas entre aborígenes y criollos por supuestos ataques.

A esto se le suma un fuerte reclamo salarial de los empleados municipales que decidieron buscar respaldo en otro gremio para iniciar un plan de lucha que incluyó la toma del municipio en varias ocasiones y los reiterados reclamos por retraso en el cobro de haberes.

En medio de todo este clima que se fue agudizando, la gestión de gobierno del Intendente Néstor Amarilla se mostraba ausente ante el requerimiento desesperado de la comunidad. Miraflores viene padeciendo la ausencia del Estado municipal, y en algunos momentos prácticamente el estado de acefalía, donde no funcionaban los servicios ni la parte administrativa.

Pero sin dudas, el hecho que desató la indignación de las comunidades originarias fue el asesinato de la joven María Madgalena Moreyra; y la comunidad aborigen salió a las calles a pedir la cabeza de las principales autoridades.
En los primeros días de la semana, la protesta se concetró en la Comisaría pidiendo la remoción del Sucomisario López que inmediatamente fue reemplazado por el Comisario Zanaso para descomprimir la situación. Luego se unificaron los reclamos con los empleados municipales y los movimientos sociales para pedir la destitución del Intendente Néstor Amarilla, pedido que el miércoles por la noche el Concejo Deliberante terminó aprobando tras varios intentos frustrados de mediación con el jefe Comunal, quedando en su lugar el presidente del Concejo Javier Fariña.

Y finalmente, desde el mediodía del jueves, agrupaciones sociales de los pueblos originarios se hicieron presentes en el hospital de la localidad para iniciar un plan de lucha en reclamo de una mejor atención hospitalaria para la toda la comunidad, que luego de algunas horas lograron destrabar el conflicto y se aguarda por algunas soluciones para la próxima semana. Los dirigentes aborígenes anunciaron que este sábado realizarán una asamblea para decidir los pasos a seguir

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