CONMOVEDOR MENSAJE DE CONCIENTIZACIÓN DE UNA DOCENTE DE CASTELLI QUE PADECE DENGUE

Marina es docente, vive en el barrio Santa Rita de Castelli, y describió una difícil situación que padece en lo personal a partir de una posible patología de dengue que la mantiene aislada en su domicilio bajo estricto control médico.
Marina hizo un llamado a la reflexión de la toda la comunidad respecto de las medidas de prevención que se deben adoptar ante la existencia de numerosos casos sospechosos y sostuvo que “no hay que alarmarse”, sino que hay que tomar conciencia sobre las precauciones para evitar la proliferación de mosquitos.

Si bien desde Salud Pública se manejan con mucha reserva y prefieren hablar de casos probables en estudio, se sabe que son varias las personas afectadas que están siendo tratadas bajo estrictos controles sanitarios en distintos sectores de Castelli.

Una de las zonas más vulnerables es el sector de los barrios Santa Rita y el barrio  Nocayí donde ya se han realizado varias fumigaciones y campañas de prevención y concientización en la población.

En una entrevista en el programa “Sin Vueltas” por FM Norte, Marina contó que cuando la atendieron el pasado jueves, le dijeron que se trataba de dengue pero le pidieron que no comentara nada para evitar alarmar a la gente.

Sin embargo, aseguró que le parecía muy importante que la gente tome conciencia “porque mientras uno no lo sufre, ignora todo, vemos en la tele y creemos que es algo que no nos va a pasar; entonces es importante que la comunidad tome conciencia sobre la importancia de limpiar los reservorios y recipientes domésticos y que se cuide usando repelentes”, expresó. Reconoció que ella nunca había usado repelente, pero que “ahora me doy cuenta lo importante que es, más en estos tiempos con la gran cantidad de mosquitos que hay”.

En su relato recordó: “yo empece el miércoles 1 de mayo por la tarde con mucho dolor de cabeza, esa noche había tomado paracetamol y  el jueves me levanté con dolor y fiebre,  pero nunca imaginé que podía ser dengue.  A la tarde fui al médico y tenía 39 grados de fiebre”, relató. En ese momento le realizaron análisis y a las pocas horas se supo su patología. “Desde ese día me recomendaron estar aislada y con las máximas precauciones de no exponerme a eventuales picaduras de mosquitos, y fundamentalmente cuidar a mi entorno familiar”, contó.

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