El 65% de los trabajadores espera que su trabajo cambie luego de la cuarentena

Dos estudios señalan que el mundo laboral se encuentra bajo dos tipos de situaciones que lo determinan: un nuevo estilo para cumplir las obligaciones e incertidumbre por el futuro.

Pandemia o no, el teletrabajo llegó para quedarse. Al menos eso es lo que piensan casi siete de cada diez empleados argentinos, que esperan que su trabajo después de la cuarentena sea “distinto al de antes”.

Según un estudio llevado adelante en mayo de este año por la consultora Hilo Recursos Humanos entre trabajadores en relación de dependencia, el 65% de los colaboradores esperan que su trabajo post aislamiento sea distinto al de antes. Sin embargo, solo el 34% tiene confianza de que eso sucederá.  Según el tipo de empleo, los resultados también varían: quienes trabajan en empresas multinacionales son los que menos quieren que su trabajo vuelva a ser como antes. Analizando los puestos, los operarios, son los que más desean volver a la “vieja normalidad”.

Según las preguntas planteadas por la consultora, lo que resultó más positivo fue la agilidad en la adaptación al teletrabajo (75%), si bien ese número baja al 60% cuando se aplica al sector público y sube al 88% en las empresas multinacionales. 

Por el contrario, plantean, “lo que más falló durante el período de aislamiento fue la comunicación y el liderazgo (44%). Aunque en el desglose se encuentra que no fue tan representativo para los gerentes, sólo para el 29% fue deficiente, y sí lo fue para los operarios (64%)”. En cuanto a la percepción sobre el futuro laboral, los resultados muestran que el 62% tiene “una percepción pesimista”, con excepción de los sectores de educación, bancos y finanzas. Los más pesimistas (93%) son los trabajadores ligados a la construcción. Teletrabajo: ¿progreso tecnológico o súper explotación laboral? Quedarse en casa. Tanto en el estudio de Hilo como en otro similar presentado esta semana por el portal de empleo Bumeran, lo que más buscan los trabajadores en Argentina es que las empresas incorporen el teletrabajo como algo habitual y extendido. Para los consultados por Hilo, el 79% desea que sus empleadores implementen o incrementen el teletrabajo, aunque sólo cuatro de cada diez cree que eso efectivamente sucederá. Un dato llamativo es que es el sector público el que lo desea aún más que el privado.

  En el informe de Bumeran, que tiene incidencia en América latina, hay varios datos que cómo creen las personas que se pinta el nuevo futuro. El 80,9% de los encuestados en Latinoamérica afirman que el home office será una modalidad permanente de trabajo, incluso, una vez que pase la pandemia.  En Argentina el 78,6% de los encuestados cree que el teletrabajo comenzará a ser incorporado por todas las empresas. Incluso, el 87,6% manifiesta que existirán nuevas disposiciones y regulaciones para trabajar de manera remota. Entre estas disposiciones, los encuestados consideran que podría estar la posibilidad de proveer el equipamiento necesario para trabajar de forma cómoda en el hogar, como una silla ergonómica, soporte de computadoras, cámara web, entre otras (32,8%).  Es llamativo lo que sucede cuando se consulta por la productividad: el 67,1% de los argentinos considera que es más productivo en su casa, en contraposición al 32,9% que cree que su eficiencia aumenta en la oficina.  Si se los consulta sobre qué ven de positivo de trabajar desde el hogar, la mayoría de los argentinos (54,8%) resalta las horas que uno se ahorra de viaje entre ir y venir del trabajo al hogar. El 13,2% asegura concentrarse más en su casa, el 12,6% cree estar más tranquilo en su hogar, el 10,6% plantea como beneficio poder disfrutar de trabajar en compañía de sus seres queridos y compartir más tiempo de lo habitual, así como también, pasar más tiempo en su casa (6,5%), poder aprovechar más el tiempo del almuerzo y tener la posibilidad de cocinar (2,4%).

El teletrabajo no es únicamente una solución, es un derecho Desventajas. Pero también hay varias aristas negativas a la hora de trasladar las oficinas o los espacios laborales a la intimidad de las casas. La falta de límites es una de ellas, y a medida que avanzan los días de aislamiento social y obligatorio, parecen incrementarse más.  Según el informe de Bumeran, en Argentina tres de cada diez personas aseguran que trabajan fuera del horario habitual y más horas que antes y el 19,8% plantea que le cuesta desconectarse y poner límites entre su vida personal y profesional.  Por su parte, el 11,8% manifiesta no contar con el equipamiento adecuado para trabajar, el 9,7% declara no tomarse los descansos que solía tener en la oficina, el 9,1% cree que existe una falta de comunicación con su equipo, por lo que no puede realizar su trabajo de manera correcta, el 9,6% no cuenta con todos los materiales necesarios para trabajar, el 4,8% se saltea comidas o come mientras trabaja, el 4,4% piensa que no tiene un apoyo constante por parte de su líder y, por último, el 2,4% dice no tener disponibilidad para acceder a la red de la compañía desde otros servidores.

(Fuente www.perfil.com).

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