LA INCANSABLE TAREA SOLIDARIA DE ANY GOU EN EL IMPENETRABLE

Analía Cardona, conocida en la zona como “Any Gou”, vive en la provincia de Buenos Aires y viaja tres veces por año al Impenetrable trayendo donaciones a cientos familias humildes de las zonas rurales de Miraflores y Nueva Pompeya.
Hace pocos días, terminó su última misión solidaria de este 2017, entregando alimentos no perecederos, ropa, juguetes, sillas de rueda, colchones y medicamentos en la comunidad del paraje “Pozo La Gringa”, ubicada a unos 45 kilómetros hacia el norte de Miraflores.

Junto a niños del paraje Techat, zona de Miraflores

En un verdadero gesto de solidaridad y entrega hacia esta postergada zona del norte chaqueño, Any Gou reconoce su felicidad por este pequeño aporte para muchas familias humildes que viven en medio de tantas carencias.
El paraje Pozo La Gringa está ubicado al costado del Río Bermejito, a pocos kilómetros del acceso principal al Parque Nacional El Impenetrable. Allí viven varias familias, en su mayoría pobladores criollos que recibieron con gran felicidad el aporte solidario. “Los destinos de nuestras campañas solidarias siempre son distintos, en cada uno de mis viajes voy tratando de llegar a todos lados con una pequeña contribución y este año me tocó ir al paraje Pozo La Gringa donde viven muchas familias humildes, pero además siempre trato de llegar a visitar a familias donde etuvimos años anteriores”, relató Any.

Durante todo el año, recibe inquietudes y pedidos de maestros rurales y de vecinos de distintos parajes del Impenetrable que le plantean las necesidades que padecen. Es la otra cara del Impenetrable postergado, lejos de ese paraíso que se muestra por los grandes medios nacionales.
En una reciente entrevista con NORTE, Any Gou contó su sensación desde el día que conoció el Impenetrable: “cuando llegué por primera vez me cambió la vida, me partió el alma ver a tantas familias con necesidades”. Desde ese momento, no para de trabajar para realizar su contribución en este rincón del Chaco.

LA RECOLECCIÓN DE DONACIONES

La cadena solidaria que no se corta: vecinos, comerciantes y empresarios contribuyen para ayudar al Impenetrable

Para concretar estos operativos solidarios en el Impenetrable, Any Gou trabaja durante todo el año junto a su familia, colegas profesionales de la salud y vecinos de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. “Las cosas se van guardando en mi casa a medida que la gente va donando y con mi familia de a poco las vamos clasificando para poder entregarlas”. Así, durante varias horas trabaja con sus hijos y su madre y la colaboración de vecinos de San Miguel, José C. Paz, Bella Vista Muñis e incluso de Capital Federal. Esto lo logra gracias a la difusión por las redes sociales, por una emisora de radio donde permanentemente realiza comentarios respecto de la situación del Impenetrable e inclusive de un canal local de televisión que muestra el trabajo solidario que se realiza. “Ya hace dos años y medio que vengo con este proyecto y gracias a la colaboración de la gente juntamos calzados, alimentos no perecederos, frazadas, colchones, juguetes, remedios, sillas de rueda, muletas, entre otros elementos”, destacó.

El operativo de donaciones llegó hasta el paraje Pozo la Gringa, a pocos kilómetros del acceso principal al Parque Nacional El Impenetrable.

Después de un continuo trabajo, se ha logrado armar una cadena solidaria donde contribuyen vecinos del barrio e inclusive un empresario que financia el viaje hasta el Impenetrable. Pero además, cuando llega a Miraflores con las donaciones, numerosos vecinos colaboran en la parte logística para poder ingresar a los lugares de destino final. “Todo el pueblo realiza su aporte, desde personal de la Municipalidad, los maestros y cientos de vecinos muy solidarios que siempre me ayudan, y agradezco especialmente a la empresa de pasajeros El Rápido por su predisposición”, destacó. Además, explicó que “en el hospital tengo gente que me ayuda mucho en el seguimiento de los chicos internados”, muchos de ellos con cuadros complejos de desnutrición.

UNA HISTORIA CON LÁGRIMAS DE FELICIDAD

 José, un poblador del paraje Techat que recibió herramientas para hacer funcionar su ladrillería y poder construir su casa

Entre tantas historias de vida que Any recogen en el Impenetrable chaqueño, contó la historia de José, un vecino de la comunidad Wichi del paraje Techat, cerca de Miraflores. “Lo conocí hace dos años cuando cocinaba con su mujer en la escuela de Techat a voluntad y sin recibir nada a cambio, como lo hacen las buenas personas. José vive con su familia en una casa que él mismo fabricó a pulmón y con mucha precariedad” cuenta Any. Recuerda que “un día fui a visitarlo y le pregunté qué le hacía falta para arreglar su casa que se llueve y le entran bichos por las noches porque su techo está cubierto por bolsas de nylon. Para mi sorpresa, José sólo me mira y me pide trabajo para comprarse los materiales; me dijo que sabía hacer ladrillos y trabajo pesado en el monte. Me volví a Buenos Aires conmovida con la imagen de sus ojos tristes con anhelo de progreso.
En mi último viaje, y gracias a Pedro Barthalot quien tuvo la oportunidad de conocer a José, se manda a hacer las herramientas necesarias para que José trabaje el ladrillo , haga su casa y genere ingresos para llevar su hogar adelante”, relató. Finalmente, destacó “la enseñanza que él nos deja sobre el progreso a través del trabajo y esfuerzo como único camino para salir adelante”.

*Publicada en edición impresa de Diario Norte (Por José María Cuellar) 

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